Videntes sensitivas

Dentro de las capacidades que tiene el ser humano el don de saber el futuro, de conocer lo que pasará el día de mañana, sólo lo tienen unas pocas de personas y de todas las que dicen poseerlo tan sólo unas de ellas lo tienen de verdad.

Es complicado saber el mecanismo que mueve a un ser humano a tener estas facultades tan impresionantes. Muchos de ellos no lo entienden, todo puede tener una vertiente diferente cuando, de alguna forma, comienzan a despertar en el interior de la persona. Lo normal es que le haya acompañado desde su más tierna infancia pero no es algo que se pueda afirmar con rotundidad pues hay situaciones traumáticas que también pueden hacer que esos mismos fenómenos despierten.

Cuando un niño pequeño afirma que tiene un amiguito imaginario, juega con él y habla, como si fuera real, tal vez se trate sólo de la imaginación de él pero hay ocasiones en las que no se trata de imaginaciones y puede que haya algo más, puede que exista una conexión sutil en la que esa criatura esté en contacto con seres del otro lado, amigos o familiares que, de alguna forma, él puede ver y, con el tiempo, hasta comunicarse.

Hay que singularizar fenómenos que se pueden dar en torno a una persona, le primero es que pueda tener el don de la videncia, es decir: que sea capaz de ver los sucesos venideros, todo aquello que está por venir, todo lo que puede suceder, todo aquello que, de alguna forma, es imposible de saber salvo por el paso del tiempo, salvo por todo aquello que, de alguna forma debe dar el paso de los días.

Este tipo de personas pueden concretar sus visiones a sujetos en concretos sabiendo lo que puede afectarle en un periodo de plazo determinado, a corto, medio o largo plazo y que, con el transcurrir de los días, se vaya cumpliendo todo tal y como ha dicho o de forma aproximada.

También es importante saber que estas personas pueden ser los orientadores ideales para poder guiar al consultante ante determinadas situaciones que se le pueden presentar o que son el motivo de su visita o de su llamada. Lo más consultado suelen ser temas que afectan al corazón, todo lo relacionado con el amor, con la vida en pareja, con los problemas sentimentales. Una pelea de enamorado, alguien que no tiene la reciprocidad hacia nuestros sentimientos, un amor prohibido o platónico, sospechas de una infidelidad o inseguridad en lo que se siente suele ser lo más recurrente.

Pero también se pregunta por temas del trabajo, por si se encontrará o no trabajo, si se logrará una mejor posición dentro de una empresa, si se puede meter en un negocio o no, si logrará la estabilidad, si se hará un contrato fijo o no… Todo lo que nos preocupa es susceptible de ser consultado, de ser preguntado.

La salud también es otro elemento importante que se pone sobre la mesa o al teléfono del vidente, la salud –al fin y al cabo- es básica para acometer todo lo demás y debería ser el primer tema de consulta pero las emociones son poderosas y pueden a cualquier otra pese a que la razón asista. Si se saldrá bien de una enfermedad o tratamiento, si un familiar estará bien de esos análisis que le han realizado o si tendrá salud por mucho tiempo, todo es cuestión de elevar esa pregunta a la persona correcta que esta contestará sin ningún género de dudas si es un buen profesional que tiene, como campo de trabajo, el provenir.

También sus visiones pueden tener un recorrido más largo en cuanto a su alcance pudiendo ver más allá y predecir sucesos que pueden sobrevenir y afectar a un amplio grupo social, un ejemplo de todo ello serían los atentados del 11-S y que causaron conmoción en todo el mundo. Este trágico suceso fue predicho por muchas personas con esta cualidad.

Igualmente hay personas que son sensitivas, que tienen el poder de sentir, con sólo tocar a alguien o escuchar su voz pueden saber determinadas situaciones que le rodean, ver más allá, ser capaces de alertar sobre los problemas que nos aquejan o nos pueden aquejar.

Igualmente se puede notar ese don cuando entra en un lugar y nota presencias, presencias de los que ya no están y pueden dar un mensaje que tenga algún significado, alguna particularidad de contenido a aquel al que va dirigido.

Lo ideal es que una persona reúna ambas cualidades, entonces nos encontraremos con alguien con unas dotes excepcionales para ayudar a otras personas en todo cuanto les afecte y les aqueje, de tal forma que si, por casualidad, llamamos a un teléfono donde nos atiende puede completar un cuadro exacto de las situaciones por las que la persona ha contactado sin ni tan siquiera preguntar nada.

Estos son los que realmente resultan interesantes, además hay quién lo complementa todo usando la baraja del tarot, como un apoyo sólo pues ya con las cualidades que tiene hacen que sea sobradamente fiable.

Si se tiene la oportunidad de conocer a una de estos increíbles seres humanos se debe de cuidar esa relación pues nos puede proteger de problemas o prevenir de ellos pudiendo poner remedio a situaciones que de otra forma sólo podríamos saber una vez que se han desencadenado y puede que ya no tengan remedio. Sólo debemos pensar que el ser humano lucha, a diario, por mejorar y ser feliz y eso, precisamente, es lo que está en juego. Nuestra es la decisión de saber o de vivir de espaldas a ello. Siempre es mejor saber y ser feliz.