Médium clarividente sin gabinete

El futuro es una materia que siempre lleva a la persona a tener mil dudas y mil inquietudes sobre el mismo, preguntas como: ¿Seré feliz?, ¿Tendré un buen trabajo? ¿Podré mantener una familia?, ¿Cómo me irá el negocio que quiero abrir?, ¿Viviré mucho? Son sólo algunas de las que podríamos pensar. Para ello sólo hay dos opciones: o esperar el paso del tiempo o acudir a aquellos que saben conectar con tu porvenir.

Para poder conectar con esa parte tan importante de nuestra vida hay que buscar a aquellos que pueden ayudarnos, que, en verdad, pueden ser de utilidad por qué tienen el conocimiento o el poder para hacerlo, para llevarlo a cabo y por muy diferentes vías. Una de ellas es la del médium clarividente sin gabinete entre otras.

Por qué es una opción pero hay muchas más como el tarot y todo lo que nos pueden decir las cartas con sus arcanos mayores y menores; las líneas de la mano con todo lo que tienen que contarnos y todo lo que nos pueden decir que es mucho más de lo que podemos imaginar pues en la piel, en todas sus marcas puede estar el futuro escrito; las runas y todo lo que es la simbología y lo oculto en estas piedras cuyos símbolos y azar nos pueden decir lo que puede sucedernos; la bola de cristal y la cristalomancia con lo que es entrar en estado de trance concentrándose en la superficie cristalina; la clarividencia que hace que haya personas que puedan estar en conexión con el devenir. Sería sólo algunas formas de una lista que es larga.

Pero son muy significativas aquellas personas que tienen la capacidad de poder hablar con las personas que ya han fallecido, aquellas personas que han muerto, que han dejado el mundo de los vivos y viven bajo otra forma de existencia. Todos ellos pueden mostrarnos los caminos o un mensaje que quedó por decir y que dar a ese familiar que necesita saber de él o de ella. Por todo ello el médium es capaz de saber de una persona que ya ha fallecido.

Es difícil, es complicado poder lograr que una persona así, con este don, ponga su cualidad al servicio de sus semejantes para ayudar y mejorar, en la medida de lo posible todo lo que es el poder orientar los pasos de alguien por el camino correcto y por el lugar donde sabe que no es erróneo, por las decisiones que deben tomarse de forma personal pero siempre, siempre, de manera que sea propia y sin influencias de nadie. Debe ser algo que hacemos por nosotras mismas y sabiendo que debemos hacer lo que nos dicte la consciencia, lo que nos dicte nuestro corazón pero, sobre todo, aquello que nos lleva al camino de la felicidad.

Los médiums no pueden decirnos el futuro por si solos, ellos pueden comunicarse con el más allá, con los muertos, pero no pueden decir lo que pasará el día de mañana si bien es verdad que el difunto le puede dar las pistas de ello.

La comunicación con el más allá no es sencilla y requiere que la persona tenga la tranquilidad y la suficiente concentración como para poder poner ese don al servicio del consultante. Requiere de una alta dosis de serenidad por lo que implica: hablar con un difunto.

En estos últimos tiempos se ha hecho muy conocido este fenómeno gracias a series tales como “Médium” donde te cuenta la historia de Allison DuBois, una dotada que era capaz de estar en contacto con fallecidos que la informaban de particularidades en torno a asesinatos y defunciones. Se basa en hechos reales y cuanta, de forma muy clara, lo que es ese diálogo con los que han pasado el umbral de la vida y la muerte.

No pueden decirnos el futuro salvo que su comunicante pueda decirle algún dato que tenga que ver con ello y, por ello, es notable que, ocasionalmente, se pueda verbalizar un mensaje del más allá. Importante es tener este dato claro pues cuando se acude a un médium se debe hacer pensando, sobre todo, es establecer una conversación canalizada con esa persona, poder saber de ella, como está, donde se encuentra, si está en paz o no, una despedida y, en casos excepcionales, se suelen dar mensajes interesantes que nos hablan de otras cosas tales como donde hay unos documentos importantes o están escondidos o similares.

Hay un caso singular, es el María José Salazar que recurrió a nuestra experta por un problema muy serio a nivel familiar relacionado con su padre muerto recientemente: “Estábamos desesperados, mi padre era el que llevaba todo el papeleo de la casa y no sabíamos dónde estaban las escrituras de la casa, era una situación agónica, o encontrábamos donde estaba o nos quitaban la casa. Por eso, puesta la casa patas arriba, ya decidimos, como recurso final, llamar a una mujer de la que nos habían dado muy buenas referencias”.

Así, con aquella llamada, comprobaron que la experta era una persona realmente buena, que tenía controlado su don y aportaba mucho más. “Cuando hablamos con ella requirió de unos momentos para concentrarse y entrar en contacto. Cuando lo logró comenzó a decirnos todo tipo de detalles de mi padre que estaban en lo correcto, en lo cierto. Finalmente le preguntamos por los papeles y nos dijo que estaba en un doble fondo de un cajón que estaba oculto por una madera, de las mismas proporciones del cajón y el mismo color”

Así fueron a comprobarlo y “efectivamente, allí estaban, eran los documentos, las escrituras, desde entonces hemos confiando en ella por qué sabemos que es realmente buena”.

Así, con todo ello, es necesario saber que la persona puede sumar dones y conocimiento y de esa forma añadir un poco más la capacidad que tienen de decir el futuro a una persona; una de esas es, por ejemplo, ser clarividente y poder ver más allá del tiempo presente, más allá del ahora aparte de poder hablar con los muertos.

El médium puede ser un dotado

El médium puede ser un dotado y si ve el futuro añade un incremento importante para acertar todo lo que está en nuestro camino de la vida. Pero es algo que tiene que tenerse desde pequeño, desde el momento de nacimiento, pues no se puede ni tener gracias a un cursillo o no se puede conseguir por correspondencia, ni viendo un tutorial en la red o en Youtube o leyendo un libro al respecto. Estos pueden ayudarnos a descubrir si tenemos o no  ese don, pero no pero sólo eso.

El vidente es aquel que desde su infancia ha tenido visiones de imágenes de hechos que iban a suceder, hechos que tenían que ver con el devenir de la persona, lo que está en su porvenir, lo que tiene que llegar con el paso del tiempo y que será consecuencia de actos del pasado y del presente, toda una amalgama de eventos que acaban materializándose con el tiempo teniendo en cuenta que todo llega cuando se va dejando pasar el tiempo y que antes, si no recurrimos a alguien que tenga ese don.

Por todo ello hemos siempre de saber diferenciar que nos ofrece cada uno, no se puede ir a un médium esperando que nos diga el futuro pues puede comunicarnos con nuestro familiar o amigo fallecido pero nunca decirnos algo de lo que está por llegar salvo que ese difunto lo diga.

Esa capacidad si la tiene un clarividente que puede manifestar sucesos que están por suceder y que, de alguna forma, pueden tener una incidencia directa hacia nosotros. En ese caso seremos quienes gestionemos nuestra actuación de cara a evitar, si se puede, el vaticinio si es negativo.

Sumar a una médium la capacidad de la videncia es muy importante pues puede resolvernos una gran mayoría de todas las cuestiones  que queramos hacer, realizar, de las inquietudes que tengamos, de las dudas que nos plantee hechos que nos pasan y que nos dejan intranquilas.

La buena profesional del futuro

Si por ejemplo nuestra pareja comienza a llegar más tarde a casa, a ser especialmente celoso con el móvil, a pasar más tiempo fuera de casa… Todo ello puede inducirnos a pensar que hay un problema con respecto a sus sentimientos y que puede tener una aventura o haber iniciado una relación con otra persona. Esto ha pasado en muchas relaciones que han acabado con una infidelidad y la ruptura de la misma, así debe siempre tenerse cuidado con la sospecha pues puede suceder, también, que en realidad se está echando más horas en el trabajo y por eso se llegue más tarde. Si es así no es conveniente acusar de nada y si de certificar nuestras dudas o rechazarlas, pero para ello se debe estar en contacto con quién puede ayudarnos y decirnos que es lo que pasa realmente.

La buena profesional del futuro siempre te dará buenos consejos, nuestra profesional te dará buenos consejos, te dirá todo lo que ve, todo lo que está por llegar a tu vida. Lo bueno y lo malo, siempre con la verdad por delante, sea cual sea, aunque duela o sea dura de aceptar, dura de asimilar. En otras ocasiones todo será más benigno, más bueno, mejor para nosotros.

No debemos preocuparnos si nos dice cosas malas que están en nuestro camino, es algo de lo que nos debemos alegrar pues lo bueno si llega llegará y tendrá una incidencia positiva.

Lo negativo siempre es positivo pues nos da el margen necesario para actuar en pro de ello y poder evitarlo si es que es un futuro variable y se puede luchar por que no ocurra.

Así si nos dicen que ven una ruptura sentimental pues tomar las medidas para evitarlo si queremos, amamos, sentimos algo profundo por esa persona, de lo contrario pues  casi que es mejor que pase lo que tenga que pasar e, incluso, podamos acelerarlo.

Igualmente en tema de salud o de dinero, o negocios o temas de familia, todo puede ser consultado y todo es factible para que se pueda hacer una consulta y obtener una respuesta fiable por parte de la persona que tiene los argumentos necesarios para que lo sepamos gracias a su conocimiento o cualidad.

Médiums y videntes

Hay veces que una  persona se puede anunciar como una vidente o médium pero luego, cuando se dispone a leernos el futuro, descubrimos que, en realidad, se trata de alguien que sabe leer las cartas. Mucho cuidado con esto pues se anuncia como no es y ya comienza con una mentira, puede ser la mejor tarotista que haya, fiable y certera, pero no es ninguna de las dos anteriores y por tanto es un motivo para que desconfiemos.

En todo esto debemos también acudir a médiums y videntes sin gabinete, es decir, aquellos que son libres, que no tienen ataduras con empresas que sólo quieren aprovecharse de nosotros, de nuestro dinero, de nuestro bolsillo sin tener miramientos a nuestras inquietudes o situación personal, nuestra ansiedad por saber, nuestros nervios, están deshumanizado, el personal a su servicio está poco cualificado, poco preparado, con poca o nula experiencia para hacerse cargo de algo tan importante y trascendente como lo es el poder decirte todo lo que pasará el día de mañana en tu vida.

Así debemos siempre saber que las personas que trabajan dentro de los  gabinetes suelen hacerlo desde lugares que favorecen poco la concentración y que de haber alguien que tenga un don real no podría desarrollarlo en tales condiciones de ruido, falta de concentración y lealtad con el consultante y, sobre todo, sinceridad.

Por eso la médium vidente sin gabinete que te recomendamos es la mejor que puedes encontrar de entre todas las recomendaciones que te lleguen pues es honesta, sincera, fiable y siempre te dice la verdad y da los mejores consejos para que te puedas beneficiar de ello y ser feliz, que es la meta que tiene toda persona y tener la existencia que realmente desea el armonía y paz.